martes, 20 de agosto de 2019

cuidados de enfermeria



Cuidados para favorecer la calidad del sueño:

A pesar de que Enfermería considera que un adecuado reposo es necesario durante la hospitalización, se conoce qué factores son los que afectan principalmente a la calidad del sueño y las consecuencias de que los pacientes no descansen adecuadamente, pero existe poca evidencia, centrada en las unidades de hospitalización, sobre cuáles serían las mejores intervenciones de enfermería para mejorar la calidad del sueño de los pacientes. Según Medina Cordero et al. (2009), para los profesionales de enfermería, los procedimientos que favorecen el sueño son principalmente el control del dolor, seguido del control de los estímulos ambientales, crear un entorno seguro y otras que podrían agruparse como higiene del sueño. El protocolo sobre cuidados para propiciar el reposo y el sueño del enfermo del Hospital Gregorio Marañón (2010) establece que estos procedimientos son: 

 Promover medidas de confort:

a) Adecuar la ropa de cama a las necesidades del paciente. 
b) Vestir al paciente con ropa cómoda. 
c) Cuando el paciente sea dependiente, asegurarse de que esté limpio, seco y sin arrugas en las sábanas. 
d) Colocar a los pacientes adecuadamente para favorecer la relajación muscular, proporcionando dispositivos de apoyo y protegiendo las zonas de presión, asegurándose que el paciente está cómodo si el paciente está consciente y orientado preguntarle directamente)
.e) En pacientes con dolor, administrar la analgesia pautada por el médico, si es posible, 30 minutos antes de acostarse.
 f) En pacientes con problemas respiratorios, administrar los medicamentos broncodilatadores prescritos por el médico, si es posible al menos una hora antes de irse a dormir, si no está contraindicado, y colocar al paciente en una posición que favorezca la ventilación según sus necesidades

  (posición Fowler o semi-Fowler).:


2. Crear un ambiente que haga sentirse al paciente seguro:


 a) Situar la cama en la posición más baja posible, después de la realización de cualquier procedimiento.

 b) Emplear barras laterales si está indicado, o el paciente lo pide

 c) Colocar, si se puede, el timbre de llamada de forma que no se desplace, dejándolo al alcance del paciente (ejemplo: sujetándolo a la almohada o barandilla). 

d) Dejar al alcance de la mano del paciente lo que pueda necesitar durante la noche (luz, servilletas, vaso con agua, botella de orina, etc.).

e) Explicar al paciente portador de sistemas intravenosos, drenajes u otros dispositivos, como moverse y colocarse en la cama para que estos funcionen adecuadamente.





                                                    Tipos de eliminación 

 Eliminación intestinal:

 Mediante la eliminación intestinal se expulsa al exterior las sustancias que no pueden ser reabsorbidas por la sangre y que no son asimilables por el organismo. El conjunto de sustancias que se eliminan constituyen las heces, estas están formadas por residuos alimentarios, secreciones, células descamadas de los intestinos y bacterias. 


Eliminación urinaria:

 La sangre filtra a través del riñón sustancias innecesarias para el organismo tales como la urea, el exceso de agua y electrolitos, glucosa, aminoácidos, ácido úrico Cuidados básicos de enfermería - UJI - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Sapientia108 y creatinina; manteniendo así el equilibrio hidro-electrolítico del cuerpo. Esta sustancia eliminada es la orina.





. Eliminación en la respiración 


A través de la respiración se eliminan productos como el dióxido de carbono y vapor de agua sobrante. En un día, un adulto puede excretar a través de la respiración de 300 a 400 ml de agua. 1.4

. Eliminación en la sudoración:

La sudoración tiene un importante papel en la termorregulación del organismo. Además, a través de ella se eliminan agua, electrolitos (sodio, cloro y potasio) y otros productos de excreción como la urea. Además de ello, cierta cantidad de agua se elimina por difusión a través de la piel (transpiración insensible). Si se mantiene la integridad de la piel, la pérdida diaria de agua pasa desapercibida y oscila alrededor de 500 cc/día. Si se produce pérdida de la continuidad de la piel, como en las quemaduras, estas pérdidas se incrementan considerablemente. 2. Factores que afectan 








 Factores que afectan a la micción:
Numerosos factores afectan a la cantidad y calidad de la orina producida por el cuerpo y la forma en que esta se excreta. 1. Efectos del envejecimiento
a) Disminución de la capacidad de los riñones para concentrar la orina, lo que puede ocasionar nicturia.

b) Disminución del tono muscular vesical, lo que puede reducir la capacidad de la vejiga para retener la orina, ocasionando aumento en la frecuencia de micciones.
c) Disminución de la capacidad contráctil de la vejiga que ocasiona retención urinaria y estasis que incrementan el riesgo de infecciones de vías urinarias.
d) Problemas neuromusculares, problemas articulares degenerativos, alternación en el proceso de pensamiento y debilidad son trastornos que pueden interferir con el control voluntario de la micción y la capacidad para llegar a tiempo al retrete.

 Consumo de alimentos y líquidos:
a) La deshidratación incrementa la reabsorción de líquidos en los riñones ocasionando disminución en la producción de orina, la cual queda más concentrada






Factores que afectan a la eliminación intestinal :
a) Movilidad: el movimiento y ejercicio ayudan a movilizar las heces a través del intestino

 b) Dieta: los alimentos altos en fibras ayudan a conservar el movimiento de las heces por el intestino. Un consumo alto de líquidos contribuye a que las heces no se endurezcan. El líquido adecuado
también ayuda a las fibras a mantener las heces blandas y abultadas, y previene la deshidratación, que es un factor contribuyente del estreñimiento.
c) Medicamentos: los antibióticos y laxantes pueden determinar que las heces sean más blandas y frecuentes. Los diuréticos pueden conducir a desecación, endurecimiento y deposición menos frecuente de heces.

d) Derivaciones intestinales: de manera usual, las ileostomías descargan heces líquidas, de mal olor. Las colostomías suelen evacuar heces pastosas, formadas.


Cuidados básicos de enfermería :

. Manejo del orinal tipo botella La botella es un recipiente ovoideo con una cara plana graduada, para medir su contenido, y un cuello ancho, alargado y más elevado que se emplea para la micción del hombre .Botella. Fuente: Elaboración propia En esta técnica pretendemos facilitar la eliminación urinaria en el paciente varón. Así, aprenderemos a colocar y retirar un dispositivo (en este caso la botella) en el pene del paciente para depositar la orina, cuando el paciente no puede hacer uso por sí mismo del inodoro, debido a limitaciones en la movilidad, enfermedades neurológicas, psiquiátricas, etc. El procedimiento a seguir según la Guía de Actuación de Enfermería: Manual de procedimientos editada por la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana es:

 1. Colocarse los guantes.

2. Preparar el material y trasladarlo a la habitación del paciente.

3. Preservar la intimidad del paciente.

4. Informar al paciente.

 5. Solicitar la colaboración del paciente y familia.

 6. Ayudar al paciente para que adopte una posición adecuada

.7. Colocar empapador si el paciente está encamado.

 8. Proporcionar la botella y, en caso de necesitar ayuda, colocar la botella entre las piernas del paciente e introducir el pene.

9. Retirar la botella al finalizar la micción y llevarla al sitio destinado para su limpieza.

10. Facilitar el papel higiénico o ayudar en la limpieza de los genitales

.11. Ayudar o proporcionar material para higiene de las manos.

12. Dejar al paciente en una posición cómoda y adecuada con acceso fácil al timbre y a sus objetos personales.

13. Verter la orina en el recipiente graduado y medir, si se precisa
.
14. Desechar

15. Realizar limpieza y desinfección de la botella.

16. Recoger el material.

17. Retirarse los guantes.

18. Realizar lavado de mano










Lavarse las manos puede ayudar a prevenir enfermedades. Implica cinco pasos simples y eficaces (mojar, enjabonar, frotar, enjuagar, secar) que puede seguir para reducir la propagación de enfermedades diarreicas y respiratorias, a fin de mantenerse saludable. Lavarse las manos de forma regular, particularmente antes y después de ciertas actividades, es una de las mejores maneras de evitar enfermarse, eliminar los microbios y prevenir transmitirlos a otras personas. Es rápido, simple y puede evitar que cualquiera de nosotros se enferme. Lavarse las manos es ventajoso para todos, excepto para los microbios.
Obtenga más información sobre cuándo y cómo lavarse las manos, la importancia de usar agua y jabón, y qué puede hacer si no cuenta con agua corriente limpia ni jabón. Ya sea que esté en su hogar, en el trabajo, viajando o que ya esté enfermo, infórmese sobre cómo la buena higiene de las manos puede protegerlos a usted, su familia y otras personas. 












Manejo del orinal tipo cuña :

En este apartado aprenderemos a colocar y retirar un dispositivo (cuña) para que la paciente pueda llevar a cabo tanto la eliminación urinaria (mujeres) como fecal, cuando el paciente no puede hacer uso por sí mismo del inodoro, debido a limitaciones en la movilidad, enfermedades neurológicas, psiquiátricas, etc. Así, como objetivos, podríamos delimitar la facilitación de la eliminación fecal y/o La cuña es un recipiente plano cuya parte anterior es muy delgada y que se ensancha por la posterior, donde se sitúa el asa de sujeción. Se usa para la micción de la mujer y la defecación, así como para la higiene genital, tanto del hombre como de la mujer.

  Orinal tipo cuña.

 Fuente: Elaboración propia Esta técnica se trata de un procedimiento muy frecuente en pacientes encamados, ya que permite la micción y defecación en la propia cama cuando el paciente, por motivo de su enfermedad, no puede o no debe levantarse. Se realiza entre una o dos personas, dependiendo del grado de movilidad del paciente

 1. Realizar lavado de manos

 2. Preparar el material y trasladarlo a la habitación del paciente.

 3. Colocarse los guantes. 

4. Preservar la intimidad del paciente.

 5. Informar al paciente. 

6. Solicitar la colaboración del paciente y familia. 

7. Ofrecer la botella si es un varón.



 Medición de la diuresis

 La medición de la diuresis podríamos definirla como la cuantificación y valoración de la cantidad de orina eliminada por el paciente en un periodo de tiempo determinado. Los objetivos pretendidos con esta técnica son dos. Por un lado, deseamos cuantificar la cantidad de orina eliminada por el paciente, pero, además, queremos determinar las características físicas de la orina: color, olor, presencia de sangre u otros elementos anormales.



Procedimiento:

 1. Informar al paciente sobre la necesidad del control de diuresis y explicarle que no realice micciones en el wc, sino que orine en la botella o cuña.
2. Realizar el lavado de manos.

3. Preservar la intimidad del paciente.

4. Solicitar la colaboración del paciente y familia.

5. Colocarse los guantes no estériles.

 6. Verter la orina en el recipiente graduado y medir.

7. Desechar en el wc.

 8. Recoger el material

 9. Retirar los guantes.

10. Realizar el lavado de manos.

11. Registrar en la documentación de enfermería cantidad de orina, aspecto, olor, fecha y hora, incidencias y respuesta del paciente





 Balance del equilibrio de líquidos :

El organismo mantiene un delicado equilibrio hidroelectrolítico y acido-básico. Esta homeostasis depende de varios procesos fisiológicos que regulan la entrada y salida de líquidos, y el desplazamiento del agua y las sustancias disueltas en ella entre los compartimentos del organismo. Casi todas las enfermedades pueden constituir una amenaza para este equilibrio, debido a que las altas temperaturas o una intensa actividad pueden afectar al equilibrio si no se mantiene una correcta ingesta de aguas y sales. El contenido líquido o acuoso del organismo humano es del 40-60 % de su peso total. Además, hay que conocer que la cantidad de agua que tiene el organismo varía con:

a) La edad: El porcentaje de agua desciende con la edad.

b) El sexo: Las mujeres tienen una cantidad de agua inferior que los hombres


De forma general, los líquidos se obtienen a partir del consumo de bebidas (1500 ml) y a partir de los alimentos (1000 ml) principalmente. Pero en caso de hospitalización, la entrada de líquidos también es debida a las perfusiones y deben ser tenidas en cuenta. La cuantificación de las pérdidas insensibles por el organismo también deben ser tenidas en cuenta y estas se generalizan en: la difusión de la piel (350 ml), por la transpiración cutánea (100 ml) y por los pulmones (350 ml) generalmente. Así, el balance del equilibrio de líquidos es un cálculo de suma importancia, por lo tanto conocer cómo realizarlo y su fiel reflejo de enfermería puede ser determinante para ciertas patologías y pacientes. A través del balance del equilibrio de líquidos conoceremos la cantidad de líquidos administrados (ingeridos e intravenosos) y eliminados por el paciente, en un tiempo determinado, para la valoración del equilibrio hidroelectrolítico. 



Procedimiento: 

1. Preservar la intimidad del paciente

2. Informar al paciente.

3. Solicitar la colaboración del paciente y familia

4. Determinar la cantidad, tipo de ingesta de líquidos y los hábitos de eliminación

5. Identificar posibles factores de riesgo de desequilibro de líquidos (hipertermia, terapia diurética, patologías renales, insuficiencia cardíaca, infección, poliuria, diarrea, etc.).

6. Medir y registrar todas las entradas de líquido: con las comidas, con la medicación oral, líquidos parenterales, intravenoso, hemoderivados, etc.

7. Medir y registrar todas las salidas: orina, drenajes, deposiciones líquidas, sudor, vómitos, aspiración gástrica, etc.

8. Pesar al paciente para valorar pérdidas insensibles, si su estado lo permite cada 24 horas.

9. Añadir como salidas las pérdidas insensibles. Estas se calcularán según la siguiente fórmula:

Consideraciones generales en la higiene Es importante remarcar en este cuidado básico, debido a su intimidad, que el enfermero que asiste a los pacientes con actividades básicas de higiene debe respetar las preferencias individuales del paciente y proporcionar sólo las medidas de atención que el paciente no puede proporcionarse a sí mismo. Además, mediante la higiene obtenemos una serie de beneficios para nuestros pacientes, tanto físicos como psicológicos:

Beneficios físicos

: a) Mantener la piel en buen estado para cumplir su función de barrera a través de: § Conservar su integridad, sin lesiones ni heridas. § Mantener su manto ácido y así evitar la contaminación por cualquier microorganismo no habitual. § Facilitar la descamación de células muertas. § Evitar el aumento excesivo de microorganismos. § Facilitar la eliminación de sustancias de deshecho.
 b) Aprovechar el momento de la higiene para valorar el estado de la piel: § Valoración física de la piel: coloración, turgencia, etc. § Vigilar la aparición de indicios de úlceras. § Descubrir precozmente lesiones cutáneas. § Evaluar la evolución de úlceras y lesiones establecidas.



Hacer una cama vacía:

En este apartado vamos a tratar el conjunto de actividades que realiza el personal
de enfermería encaminadas a mantener un correcto aseo e higiene de la cama del
paciente.
Hay que tener en cuenta que hay que preparar la cama en condiciones de higiene
y comodidad para el paciente, evitando arrugas y pliegues en la cama que pueden
llevarnos a ciertas complicaciones en los pacientes encamados.
Procedimiento:
1. Realizar el lavado de manos.

2. Preparar el material y trasladarlo a la habitación

3. Colocarse los guantes.

4. Colocar la cama en posición horizontal.

5. Retirar la ropa de la cama sucia, depositándola en la bolsa de ropa sucia.

6. Colocar la funda de colchón y sobre ella la sábana bajera, extendiéndola y
ajustándola a las cuatro esquinas de forma que no tenga arrugas.

7. Realizar el pliegue en mitra.

8. Extender la sábana encimera, con el dobladillo hacia arriba y plegando las
esquinas inferiores.

9. Colocar colcha y manta siguiendo el mismo procedimiento que la sábana
encimera.





 Hacer una cama ocupada :

Tanto la definición como los objetivos de este procedimiento son exactamente los mismos que los del procedimiento anterior, pero, esta vez, tendremos en cuenta que el paciente encamado no podrá, por diversos motivos, levantarse de la cama y hay que realizar dicho procedimiento con el paciente en la cama. Para ello: Procedimiento:
1. Realizar el lavado de manos.
 2. Preparar el material y trasladarlo a la habitación del paciente
 3. Preservar la intimidad del paciente
 4. Informar al paciente para obtener su colaboración y consentimiento.
 5. Realizar la técnica lo menos lesivamente posible. 6. Mantener una temperatura adecuada 25-26 ºC. 7. Evitar corrientes de aire.
 8. Proteger al paciente de las caídas.
 9. Colocarse los guantes.
10. Colocar la cama en posición horizontal (si el paciente lo tolera) y retirar las almohadas.




















1 comentario:

  1. Todavía no puedo creer que no sé por dónde empezar, mi nombre es Juan, tengo 36 años, me diagnosticaron herpes genital, perdí toda esperanza en la vida, pero como cualquier otra, todavía busqué un cura incluso en Internet y ahí es donde conocí al Dr. Ogala. No podía creerlo al principio, pero también mi conmoción después de la administración de sus medicamentos a base de hierbas. Estoy tan feliz de decir que ahora estoy curado. Necesito compartir este milagro. experiencia, así que les digo a todos los demás con enfermedades de herpes genital, por favor, para una vida mejor y un mejor entorno, póngase en contacto con el Dr. Ogala por correo electrónico: ogalasolutiontemple@gmail.com, también puede llamar o WhatsApp +2348052394128

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